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Hay que tener en cuenta que la fase de formación en piscina debe considerarse, por su delicadeza, de carácter exclusivamente propedéutico, en comparación con la desarrollada en los ambientes naturales en los cuales el aspirante Técnico Submarino tendrá que llevar a cabo su actividad profesional, es decir en las aguas de los lagos , ríos, mares, etc... En efecto, parece muy clara su importancia, pero al mismo tiempo son evidentes los límites de un adiestramiento efectuado tan sólo en las tibias aguas de una piscina delimitada, de mínima profundidad, en un ambiente acogedor y desprovisto de agentes atmosféricos, si se comparan a los que debe afrontar en las múltiples y varias situaciones que caracterizan los ambientes tradicionales en los que los O.T.S. (Operadores Técnicos Submarinos) tendrán que trabajar en el desarrollo de su profesión, en áreas geográficas a veces muy distintas a las que está acostumbrado (desde el Mar del Norte a África, de África hasta el Medio Oriente, Borneo, Golfo Pérsico, etc.).
El adiestramiento en piscina, por eso, debe desarrollar no sólo las capacidades aptitudinales de carácter físico, ya determinadas en la fase de valoración psicofísica aptitudinal de carácter sanitario, sino a potenciar aquellas capacidades de aplicación referidas fundamentalmente al AUTOCONTROL, con particular referencia :
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Esta fase formativa, experimentada ininterrumpidamente en 39 años de actividad, se considera indispensable para la formación psicológica, física y técnica del alumno / aspirante trabajador submarino, no sólo por lo que se refiere a aquellos conocimientos necesarios de las normas de prevención contra los accidentes, sino también y sobre todo para la eliminación de los obstáculos psicológicos que condicionan, desde siempre, una consciente y racional "penetración" del ambiente líquido por parte de cualquiera que se prepare a afrontar dicha actividad en un ambiente que impone una consciente tranquilidad de ejecución y que debe acercarse, lo más posible, a las situaciones de carácter terrestre. Los ejercicios en piscina, individuados y propuestos, han sido estudiados, experimentados y actualizados por la Escuela a fin de desarrollar el autocontrol y la práctica controlada y racional de todas aquellas normas de procedimiento finalizadas a la seguridad.
Por lo tanto, los alumnos calificados por la Escuela, formados con este tipo de didáctica que cuida el desarrollo de las capacidades psíquicas, físicas y técnicas a través de todas las fases del adiestramiento, realizado con prácticas en piscina, lago, mar, torre, cámaras hiperbáricas, etc., resultan ser un producto técnico y de formación equilibrado en términos psicológicos, físicos y técnicos, precisamente gracias a la capacidad de saber actuar metodologías contra los accidentes que constituya, desde siempre, la mejor si no la ÚNICA forma de tutela de su propia y de la ajena incolumidad física. |