LA FORMACIÓN PROFESIONAL
DE LOS TÉCNICOS HIPERBÁRICOS (T.I.)

Los Técnicos Hiperbáricos (T.I.), categoría profesional instituida por la Escuela en 1973 conforme con el Ministerio de Salud, encuentran trabajo en dos sectores, y los relativos cursos siguen dos direcciones específicas:

 
una de soporte hiperbárico a todos los trabajos submarinos desarrollados tanto a baja profundidad (batimetría -50) como en alta profundidad y en saturación de gases para la respiración;
) la otra en el ambiente hospitalario y de ambulatorio, tanto público como privado, en los servicios de medicina hiperbárica y de primeros auxilios

En el primer caso no hay actividad submarina laboral que no prevea la asistencia hiperbárica para garantizar la incolumidad física de todos los que pueden estar expuestos a embolia y para su funcionamiento. Esta prevé también la asistencia técnica y la manutención de las indispensables instalaciones hiperbáricas para desarrollar operaciones submarinas que hoy se llevan a cabo hasta la batimetría de -600, con la metodología de la saturación.

La vida y el trabajo de los O.T.S. (Operadores Técnicos Submarinos) en inmersión están subordinados a la insoluble presencia en superficie de "personal" calificado que no puede ser inferior a 16/20 técnicos hiperbáricos encargados del funcionamiento de todas las instalaciones, instrumentos y servicios técnicos que solamente si administrados con profesionalidad pueden consentir la realización de trabajos a elevada batimetría.

Éstos se llaman operador de cámara, supervisor del buceo y asistente de saturación, y tienen una rigurosa jerarquía de deberes, categorías y jubilación

Las principales tareas de dichos técnicos son las de asegurar:

el constante y regular mantenimiento de las presiones parciales (P) de los gases para la respiración en los ambientes hiperbáricos y de su porcentaje;
el análisis de los gases para la respiración y el ambiente, mediante espectrómetros de masa y otros instrumentos idóneos;
el constante y regular mantenimiento de la temperatura, del porcentaje de humedad y todo lo referente a las condiciones de vida, higiene y seguridad en el microambiente hiperbárico;
la continuidad de las comunicaciones superficie/cámara/campana y viceversa;
el constante mantenimiento funcional de todas las instalaciones, medios técnicos e instrumentales;
el "almacenamiento" de los gases necesarios al periodo programado de permanencia en estado hiperbárico y a las posibles emergencias técnicas o patológicas;
los controles higiénicos;
la alimentación;
el "confort" y el recreo, también como auxilio de carácter psicológico;
el ensamblaje de la cámara hiperbárica sumergible (campana) en la cámara estacionaria en superficie, la inmersión y la recuperación de dicha campana, además de todo lo relativo ya sea al trabajo de profundidad como a la vida de sus habitantes;
servicios varios;
) la adecuada intervención, sobre todo de carácter psicológico, para mantener un clima de convivencia en un ambiente restringido bajo el perfil de las relaciones humanas y de la necesaria socialización.

En función de todo esto es evidente la importancia de que es indispensable que dichos técnicos provengan de apropiados ciclos de formación e información y que estén dotados de un específico título de Calificación Profesional para ejercer una profesión delicada y de extrema responsabilidad y no exenta de riesgos para la incolumidad física de los mismos técnicos hiperbáricos. Éstos tienen que estar en condiciones de garantizar la asistencia en el interior de las cámaras hiperbáricas mediante una intervención de elevada profesionalidad que resulta ser la mejor, si no la única, protección para la propia incolumidad física y la ajena.

En el segundo caso se conoce la importancia de la labor de un Técnico Hiperbárico, calificado profesionalmente, que debe estar en condiciones de garantizar la asistencia técnica (al exterior y al interior de las cámaras hiperbáricas) y psicológica para quien se encuentre en el interior de las mismas, regular el funcionamiento y la utilización de las instalaciones y de los accesorios conexos, controlar los gases a media y alta presión, conocer los aspectos específicos de la medicina hiperbárica, compilar los gráficos de Comp./Desc. (compresión/descompresión) y aplicar precisos protocolos para la prevención de infortunios.

Asimismo, se conoce la importancia de la medicina hiperbárica, no sólo limitada al tratamiento de la embolias en las que pueden incurrir los buzos, sino también para el tratamiento de una amplia gama de patologías, para algunas de las cuales es un grave error médico no utilizar la oxigenoterapia hiperbárica (HbO).

El Ministerio de Salud, Dirección General de Hospitales, con una circular, y la Dirección General de Medicina Social con oportunas notas, después de los primeros cuatro cursos realizados en 1973 por la Escuela, con el patrocinio del mismo ministerio que había considerado indispensable la creación de centros hiperbáricos en los hospitales y la indispensable presencia de técnicos hiperbáricos, equiparable a los técnicos de fisiología de la respiración, sensibilizó a las Asesorías de las Regiones italianas para que proveyeran a la formación y a la calificación profesional de dichos técnicos.

La Región Lazio fue la primera a responder positivamente a dicha solicitud, con la realización en 1977 y 1978 de estos cursos de calificación profesional, cuyos diplomados fueron contratados en el Instituto de Anestesiología y Reanimación de la Facultad de Medicina de la Universidad "La Sapienza" de Roma - Policlínico Umberto I.

También la Región Cerdeña organizó cursos para técnicos hiperbáricos en los años 1982/84, haciendo posible de esta manera la creación del centro hiperbárico de primeros auxilios en el Hospital Marino de Cagliari, favoreciendo así el empleo de casi todos los alumnos diplomados.

El curso específico para esta atípica categoría de técnicos asume un matiz social, podríamos decir ético y político, ya sea porque responde a una elevada demanda de trabajo calificado, ya sea porque la formación de una "estructura" de técnicos hiperbáricos crea las bases y los instrumentos para realizar nuevas estructuras tecnológicas y científicas para la seguridad humana en un amplia gama de actividades laborales de alto riesgo

Por último no se puede ignorar, entre los varios trabajos "peligrosos", la prevención mediante la utilización del oxígeno hiperbárico, para las intoxicaciones de los trabajadores que, en los ciclos de actividades particulares, entran en contacto con nitritos, nitratos, nitrobenzenos y otros usados en la fabricación de barnices, cosméticos y productos farmacéuticos en las diversas producciones de la industria química.

En la futura y progresiva creación de centros de medicina hiperbárica, con la consiguiente introducción en el mundo laboral de sus técnicos, la Escuela ve la obtención de una de sus primeras finalidades sociales y consigue, al mismo tiempo, la más grande satisfacción moral ya que la Escuela ha sido la creadora de esta específica categoría de técnicos, así como lo fue en 1959 para la de Operadores Técnicos Submarinos.

Además, en el ámbito de la compatibilidad entre la expansión productiva y la seguridad social, la formación de plantillas técnicas-científicas en el campo hiperbárico, permite también mirar positivamente y con confianza las relaciones con los demás países miembros de la Unión Europea (UE), no sólo en términos de mayores y más amplias oportunidades socioeconómicas, sino de una ocupación que lograría finalmente conciliar el desarrollo económico y la seguridad social en toda la Unión Europea.

Eliminar tales carencias significará dar una preciosa contribución al Progreso, a la Seguridad y al Trabajo.