Instrucción práctica en: cámaras hiperbáricas
La fase de formación profesional de los alumnos que se basa en la cámara hiperbárica, tiene una importancia fundamental a fines de su seguridad en el trabajo en agua. En efecto, el ciclo de adiestramiento específico desarrollado al interno de las cámaras hiperbáricas no sólo sirve a que se conozcan las varias cámaras hiperbáricas en sus características de funcionamiento general y mecánico, como aplicación práctica de lo estudiado en Técnica y Teoría de Compresión/Descompresión, sino garantiza al alumno la posibilidad de autoanálisis de carácter respiratorio/ventilatorio referido a los cambios de gases, con evidentes ventajas de carácter psicológico y técnico, ya que la cámara hiperbárica ocupa el papel de un insustituible simulador de hiperbarismo "seco", idéntico por valores de presión y, por eso, de presión parcial de los varios gases componentes de la mezcla respiratoria, a las que los alumnos tendrán que alcanzar en hiperbarismo "mojado" (inmersión).

La indispensabilidad de esta fase de adiestramiento, preliminar a las pruebas prácticas hidroespaciales, es tan evidente si se compara la actividad de formación psicológica y técnica de un aspirante submarino profesional (batinauta) con la de un aspirante astronauta que tuviera que renunciar al adiestramiento en el simulador de hipobarismo que se hace antes de la misión aerospacial.

El aspirante técnico submarinista tendrá que superar problemas de carácter técnico, instrumental y psicológico exactamente en la misma forma que el aspirante astronauta, si bien actúe en un ambiente diametralmente opuesto.

Prever un ciclo de adiestramiento práctico limitado sólo a las inmersiones, dejaría a los alumnos expuestos a un riesgo para su incolumidad física absolutamente inútil y excesivo, debido a la falta de la "gradualidad" formativa necesaria entre la piscina y las aguas externas. Esta gradualidad se realiza sólo mediante un pasaje intermedio que se efectúa con el uso de un simulador de presión, es decir la cámara hiperbárica, que puede garantizar seria y concretamente la prevención contra los infortunios.

Ya durante los análisis clínicos de admisión al curso, que prevén la superación de varias pruebas sostenidas frente a una comisión médica, los aspirantes alumnos tendrán que demostrar que no sufren, entre otras, de turbaciones psíquicas relacionadas a la claustrofobia en la prueba práctica realizada en la cámara hiperbárica.

Todo lo susodicho relativo al adiestramiento en cámara hiperbárica, aspira a:

acostumbrar al alumno a moverse en espacios angostos con racionalidad y en forma libre de sensaciones claustrofóbicas;
proporcionarle el indispensable equipaje técnico necesario para permitirle de garantizar la asistencia al interno de la cámara hiperbárica
entrenarlo a controlar ritmo y volumen ventilatorio en presencia de concentraciones mayores de presión parcial de los varios gases proporcionales al incremento de los valores de P.A. (Presión Absoluta), con particular referencia al nitrógeno (N2) y al dióxido de carbono (CO2), con relación al ambiente normobárico al que el organismo humano está acostumbrado;
hacerle conocer los protocolos y procedimientos de uso que hay que adoptar en caso de emergencia y, por eso, predisponer el pronto socorro del caso, a través de la disponibilidad de por lo menos otra instalación hiperbárica desplazada en la misma sede de adiestramiento de la cámara hiperbárica llamada "madre", ocupada por los alumnos para su fase de formación/experiencia y dispuesta para ser utilizada en caso de emergencia.

Ambas cámaras, como de norma y según las disposiciones legislativas actualmente vigentes en Italia (DPR 321 del 20 marzo de 1956 y D.L. 626 del 19 septiembre de 1994), son manejadas por personal técnico hiperbárico (T.I.) calificado profesionalmente según las vigentes leyes en materia de formación y calificación profesional necesaria para el manejo de la misma cámara, con la presencia constante de un médico experto en hiperbarismo.

Para la completa eficiencia de la gestión y prevención contra los infortunios, además, es necesario que la cámara hiperbárica se ponga en marcha disponiendo por lo menos de:

un Operador Técnico Submarino (O.T.S.) calificado profesionalmente según las vigentes leyes en materia de formación y calificación profesional, necesario para la compilación de las análisis gráficas de Comp./Desc.;
un segundo Operador Técnico Submarino, calificado, también profesionalmente, para el relieve y el análisis de los valores temporales de Comp./Desc.;
un tercer Operador Técnico Submarino, en stand-by, dispuesto a intervenir en el interno de la cámara hiperbárica utilizada para el adiestramiento, para garantizar el pronto socorro técnico y parasanitario a todos los que pudieran encontrarse con dificultades durante la fase de adiestramiento;
un médico experto presente dentro de la instalación hiperbárica, listo a intervenir en caso de emergencia sanitaria;
un segundo médico experto, presente al externo de la cámara hiperbárica, preparado a sustituir el colega al interno en caso de que se encontrara en la condición de momentánea imposibilidad física de intervención contra los infortunios, en lo que concierne los alumnos que actúan en el interno de la misma cámara

Durante todas las pruebas hiperbáricas enfrentadas por los alumnos se elaboran los P.C. - Programas de Compresión - preventivos, correctivos y finales de la fase de Comp./Desc., apuntando todo lo eventualmente anómalo que pueda encontrarse en el comportamiento psicofísico de los alumnos, por parte de los responsables técnicos y sanitarios presentes.

Durante la permanencia de los alumnos en la cámara hiperbárica, hasta la batimetría de - 50, ellos mismos tendrán que resolver varios test psicológicos, manuales, intelectivos, mnemónicos, de reflejos, etc. desarrollando aquellas capacidades psíquicas que van a garantizar la seguridad de la verdadera inmersión.

Como ya mencionado y según cuanto dispuesto por el DPR 321 del marzo de 1956, actualmente vigente en Italia, para que la prevención contra los infortunios y la SEGURIDAD en la actuación puedan ser garantizadas en lo que concierne los ocupantes de la instalación hiperbárica será indispensable, además de todo lo susodicho, una segunda instalación hiperbárica, colocada al lado de la utilizada. Las DOS instalaciones hiperbáricas (todas activas con la baja presión) tendrán que disponer por lo menos de:

una CÁMARA PRINCIPAL; con un tamaño que pueda permitir el paso de una persona a la vez sin dificultad;
una CÁMARA DE EQUILIBRIO con un tamaño que permita el paso de una persona a la vez, unida a la cámara principal a través de una específica puerta, indispensable para garantizar el pronto socorro al interno de la misma;
una CÁMARA con doble ambiente de asistencia, equipada con una cámara de equilibrio y una cámara principal, en un único cuerpo máquina, para emergencias y pronto socorro, colocada en el mismo lugar donde obra la cámara "madre".

Ha sido sorprendente constatar, en los años de formación profesional para O.T.S. y T.I., la capacidad técnica de aplicación y la creciente capacidad psicológica demostrada en hiperbarismo, por los alumnos procedentes de este ciclo de experiencia práctica. Esto lleva a la Escuela a considerar esta fase de adiestramiento, preliminar a las inmersiones, un medio insustituible para el desarrollo de la formación psicológica y técnica de sus alumnos.