Potenciamiento psicofísico

La eficiencia física de los alumnos es indispensable, si no determinante, a fines de su formación y preparación técnica ya que DEBE, a través de la potenciamiento de sus capacidades físicas, protegerlos de los riesgos conexos con la actividad submarina. Por experiencia directa de la Escuela y público reconocimiento de la medicina hiperbárica, son de importancia fundamental todos aquellos conocimientos prácticos referidos al desarrollo de capacidades psicofísicas para lograr una apropiada capacidad de absorción / liberación de los gases respiratorios. Este potenciamiento está finalizado:

a) a la resistencia física, que se va a reflejar en la capacidad psíquica, y viceversa, que sirve a desarrollar, a lo largo del Curso, aquellas bases de un futuro indispensable AUTOCONTROL de los propios impulsos conscientes de renuncia y pasividad reactiva frente al esfuerzo psicofísico requerido, necesario para crear los patrones del futuro trabajo submarino para que se desarrolle siempre en términos de absoluta prevención de accidentes;

b) al conseguimiento de una equilibrada relación peso / potencia, sobre todo en la reducción de los tejidos grasos, por su comprobada lentitud en la liberación del N2 en fase de reducción de la PA;

c) al aumento de la expansión de la caja torácica, con consecuente aumento del volumen pulmonar y la reducción del "almacenamiento" de CO2 en los espacios muertos anatómicos, al fin de evitar el eventual estado hipercápnico que conduce a un estado de asfixia y sincopal del sujeto, ya sea durante la fase de adiestramiento práctico en agua como en inmersión;

d) al desarrollo del TRABAJO DE EQUIPO necesario para realizar las futuras tareas submarinas tan requeridas por las empresas del sector, y que tiene que poder transformarse en RENDIMIENTO LABORAL y, por ello, en garantía de una futura ocupación.

La Escuela buscará enseñar, hacer comprender y apreciar el valor y la importancia de los aspectos psicofísicos que condicionan la actividad submarina, inclusive en previsión de largas permanencias en agua. La disciplina férrea que se impone a los alumnos en esta delicada fase del adiestramiento, deberá llevar al desarrollo de una autodisciplina que se transforme en una verdadera "forma mentis" que se reflejará en las inmersiones.